La Fiscalía venezolana promete "extirpar" las conspiraciones contra Nicolás Maduro


El Gobierno de Nicolás Maduro se cohesiona con sus aliados tras el "atentado" que denunció el presidente en su contra, con dos drones cargados de explosivos.

El fiscal general, Tarek William Saab -fiel aliado del mandatario-, advirtió de que perseguirá a quienes "conspiren contra la paz", mientras que la oposición -con sus líderes en silencio- teme una "ola represiva"."El Ministerio Público va a perseguir dentro del marco de la ley a quienes conspiren contra la paz ciudadana (...). Que este hecho sirva para extirpar de una vez por todas cualquier intento violento de atentar contra la paz", advirtió Saab el lunes en rueda de prensa.

El fiscal consideró un "intento de magnicidio" y de "masacre" la explosión de un dron cargado con explosivo C4 frente a la tarima en la que Maduro y el alto mando militar encabezaban un acto militar. El mandatario resultó ileso, aunque siete militares sufrieron heridas. Saab confirmó que dos hombres -sin revelar sus identidades- fueron detenidos "en flagrancia" mientras operaban el segundo dron desde un automóvil cerca del desfile en Caracas.

Ese artefacto se estrelló contra un edificio. En total, hay siete apresados y se desconocen sus nombres. "Se han identificado a todos los autores materiales del hecho y sus colaboradores. Se ha identificado a los explosivistas que armaron los artefactos y se han establecido las primeras conexiones internacionales", aseguró Saab.

El mismo sábado, Maduro culpó a la "ultraderecha" -como llama a la oposición- de lo ocurrido, así como al presidente de Colombia, Juan Manuel Santos. Los principales líderes opositores se mantienen en silencio.Los dos partidos de más peso en la oposición, Primero Justicia, de Henrique Capriles, y Voluntad Popular, de Leopoldo López -preso en casa-, rechazaron en sendos comunicados el uso de la violencia como método de lucha política, sin embargo, pidieron mantener la presión y la protesta contra el Gobierno. "Lo ocurrido debe promover mayor presión sobre la clase gobernante, que se abran los caminos a elecciones libres", señala Primero Justicia.

Voluntad Popular, por su parte, alerta "sobre una posible ola de represión para incriminar a dirigentes políticos".El chavismo realizó este lunes una marcha en apoyo a Maduro en el centro de Caracas, que se esperaba culminaría con un discurso del mandatario en el palacio presidencial de Miraflores. A la movilización acudieron cientos de personas, principalmente empleados públicos y miembros de la reserva civil de la Fuerza Armada.En la marcha una periodista le preguntó a Diosdado Cabello, presidente de la oficialista Asamblea Constituyente, por qué los militares corrieron asustados en el desfile tras la explosión frente a Maduro.

"Quien cuestiona eso no tiene ni la más mínima idea de lo que ahí ocurrió. Los que estaban ahí no estaban en unidad de combate, estaban ahí en unidad de desfile y la instrucción que tienen es esa", reaccionó molesto Cabello.Persisten las dudas sobre si el ataque fue realmente un intento de asesinar a Maduro o un "montaje" del Gobierno para desviar la atención de la grave crisis económica.

"El Gobierno simularía un atentado para justificar la represión, pero los militares fueron vistos correr en desbandada. No sería el efecto buscado con un montaje", dijo a EL MUNDO Carlos Delgado Flores, director del Centro de Investigación de la Comunicación de la Universidad Católica Andrés Bello.Un supuesto grupo de rebeldes civiles y militares, Movimiento Nacional Soldados de Franelas, se atribuyó el ataque."Parece que la acción no fue concebida para matar a nadie, sino para sumar gente a la 'rebelión' y demostrar la vulnerabilidad del Gobierno", indicó a este diario una fuente política que pidió anonimato.

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